
Peñarol, acaso, hizo el partido más flojo del torneo. Pero no tuvo problemas para lograr su cuarto triunfo y sostener su condición de invicto en esta Liga Nacional de Básquet. Le alcanzó con poner dos ases sobre la mesa para imponerse 95-76. La fragilidad de San Martín, claro está, también hizo su parte.
El equipo de Leandro Ramella encarriló este nuevo éxito con argumentos diferentes a los de los encuentros anteriores. No perdió el foco defensivo y en el decisivo primer tiempo tampoco se dejó ganar por una sensación de superioridad creciente con el correr de los minutos.
De ese modo siempre le creó problemas a San Martín y no lo dejó entrar en confianza. Algo siempre importante a la hora de enfrentar a un rival golpeado.
Sin embargo, no fue lo armónico de partidos anteriores. Las coordinaciones no estuvieron tan finas, no lució el juego de pases, los porcentajes de tiro fueron normales y varios anduvieron por debajo de su nivel.
Así y todo, al final del primer cuarto ya había sacado más de diez puntos y había clima de historia cerrada. ¿Cómo fue posible? Por el peso de sus individualidades. Pérez Tapia, en gran momento, se hizo cargo de ese comienzo incierto y, con la confianza por las nubes, estableció el primer quiebre con sus tiros y sus ataques al canasto. La diferencia se consolidó con el ingreso de Guerra por un Jaime apagado.
El ex Instituto, con sus picardías, contribuyó a incrementar la luz y le permitió a Ramella sostener gran parte del segundo cuarto con él y Thornton en cancha, más los pibes Amán, Chiaraviglio y Bednarek.
Los veinte puntos anotados por el indetenible base en el primer tiempo impidieron que San Martín pudiera entrar en juego. Y Peñarol, con apenas un ratito de titulares en cancha, llegó al descanso con un tranquilizador 48-32.
Esa diferencia le permitió en el complemento distenderse un poco y, al mismo tiempo, manejar el partido a voluntad. San Martín aprovechó el relax defensivo para incrementar su producción anotadora, pero nunca preocupó del todo.
Y cuando Peñarol se puso un poquito más serio para defender se escapó definitivamente. Con dos invitados más a la fiesta: Giorgetti con una ráfaga de tres triples y Bednarek, a quien las asistencias del endiablado Guerra hicieron lucir en la parte final.
Peñarol 95
A. Jaime 9, A. Pérez Tapia 17, S. Vega 3, F. Giorgetti 9 e I. Basualdo 7 (FI); L. Guerra 25, N. Chiaraviglio 2, I. Bednarek 11, G. Amán 1, A. Thornton 8, M. Chapero 0 y J. Bulchi 3. DT: Leandro Ramella.
San Martín (Corrientes) 76
J. S. Gorosito 14, S. Lugo 3, G. Ramallo 6, S. Giletto 7 y L. Berra 15 (FI); D. Collomb 6, M. Rearte 13 y D. Moreira de Oliveira 12 DT: Carlos Miño.
Estadio: Polideportivo “Islas Malvinas”.
Árbitros: Oscar Brítez, Raúl Sánchez y Raúl Lorenzo.
Parciales: 23-11, 48-32 y 72-57.
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