
(Foto archivo PN).
La última selección marplatense que le quedaba salir a la cancha en este 2026 tendrá su oportunidad desde este jueves. La U17 masculina afrontará el Torneo Provincial de Selecciones en Mar del Plata, con la ventaja de jugar ante su gente, un plantel con nombres de peso dentro del básquet local y el desafío de transformar ese potencial en un equipo capaz de pelear por el título.
La Roja será anfitriona de una competencia que se extenderá hasta el domingo 1 de noviembre y que reunirá, además del representativo local, a La Plata, Pergamino, Junín, Bahía Blanca y Necochea. Los partidos se jugarán en los gimnasios de Kimberley y Once Unidos, con una primera fase dividida en dos zonas: la Norte, integrada por La Plata, Pergamino y Junín, y la Sur, con Mar del Plata, Necochea y Bahía Blanca.
El seleccionado local cuenta con una base interesante, repartida entre algunos de los clubes que vienen marcando el pulso de las categorías formativas de la ciudad. Joaquín Boo, Joaquín Bulchi Alessandrini, Juan Cruz Locatelli y Matías Zubik representarán a Peñarol; Mirko Cigoy Arnau, Ulises Grassi Islas, Joaquín García y Agustín Bracciale, a Kimberley; Gerónimo Pascal Bertini, Feliciano Carabelli Vidal, Lautaro Yurich y Agustín Sartor, a Quilmes; Lautaro Maidana Robles, a Unión; e Ignacio Cesari y José Piovani, a IAE.
Al frente del equipo estará Maximiliano Maciel, acompañado por Mateo González como asistente y Emiliano Alló en la preparación física. El cuerpo técnico tendrá una tarea importante en estos días: encontrar rápidamente los mecanismos colectivos para un grupo que reúne jugadores con características y recorridos diferentes, y que necesitará construir su identidad en plena competencia.
La preparación, además de una buena cantidad de tiempo de desarrollo, tuvo sus contratiempos. El propio Maciel se había referido a esas dificultades por diferentes cuestiones y compromisos del equipo en la entrevista que realizó Planeta Naranja TV semanas atrás. Por eso, más allá de los nombres y las condiciones individuales, una de las claves estará en cuánto pueda crecer el equipo a partir de la convivencia, la química entre sus integrantes y la capacidad de responder a las exigencias de un torneo corto, donde cada partido tiene incidencia directa en el camino hacia la definición.
De todos modos, Mar del Plata tiene motivos para ilusionarse. El material individual está, hay jugadores acostumbrados a competir en instancias importantes y el conocimiento entre varios de ellos puede convertirse en un punto de partida. Jugar en casa también representa un impulso, aunque la localía por sí sola no resuelve nada: el desafío será sostener el rendimiento y encontrar respuestas cuando los partidos se vuelvan más exigentes. Con esos elementos, La Roja aparece entre los seleccionados que pueden aspirar a quedarse con el campeonato.
El primer paso será este jueves a las 20, cuando Mar del Plata se enfrente con Necochea en el gimnasio Valentín Pérez de Kimberley. El viernes, a las 20 y en el mismo escenario, llegará el cruce ante Bahía Blanca, en un grupo que tendrá a los dos mejores clasificados en las semifinales del sábado.
La jornada inaugural comenzará a las 18 con el partido entre La Plata y Junín, también en Kimberley. El viernes habrá actividad desde las 10, con los encuentros Pergamino-La Plata en Kimberley y Necochea-Bahía Blanca en Once Unidos. Por la tarde, desde las 18, jugarán Junín y Pergamino, antes del segundo compromiso de los marplatenses.
El sábado se disputará el partido por el quinto puesto a las 10.30 en Once Unidos. Las semifinales, en tanto, se jugarán desde las 18 y las 20 en Kimberley, cruzando al primero de cada zona con el segundo de la otra. El domingo, el encuentro por el tercer puesto será a las 10, mientras que la final está programada para las 12.15, ambos en el Valentín Pérez.
Para Mar del Plata, el Provincial representa una nueva oportunidad de medir su potencial frente a los mejores seleccionados de la provincia. La Roja tendrá a favor el escenario y una nómina que invita a pensar en una buena campaña, pero el camino al título exigirá algo más que talento: deberá construir un funcionamiento colectivo y responder en los momentos decisivos. La ilusión está en marcha y, desde este jueves, tendrá la cancha como lugar para empezar a tomar forma.




