
Peñarol se consagró campeón del Torneo Preparación de Primera luego de barrer la final ante Quilmes. Al igual que en el 2024, las jugadoras del milrayitas reclamaron por una mejor organización de la competencia. “Este año recibimos la copa pero si no se respeta el calendario, la próxima no lo sé”, dijo la capitana a las autoridades de la AMB.
“Y a cada paso sientes otro deja vu” cantó Cerati alguna vez y cada año que pasa el básquet femenino de Mar del Plata se siente como algo que ya vivimos. Y no porque Peñarol volvió a dominar la competencia local, sino porque las chicas vuelven a plantear el mismo reclamo, una y otra vez.
“Este año recibimos la copa pero si no se respeta el calendario, la próxima no lo sé”, eso dijo Tamara Dell Olio al recibir la copa luego de ganarle sin atenuantes a Quilmes en la segundo punto de la final del Torneo Preparación mientras sus compañeras la esperaban para alzar el trofeo y arrancar un merecido festejo. Casi un año después de no haber recibido la copa en el Preparación 2024, las chicas vuelven a alzar la voz.
La desorganización y la desidia son moneda corriente en el básquet femenino de la ciudad. Y no es solo una crítica a la AMB, por ser la casa madre del deporte, sino también para los dirigentes de cada uno de los clubes que no alza la voz por sus jugadoras. Mientras el masculino cumplió, casi, a rajatabla el fixture y coronó sus campeones previo al receso invernal, las chicas se fueron de vacaciones sin saber cómo iban a jugarse las finales, y si se iban a jugar.
El femenino de la ciudad viene sacando talentos que nos representan en diferentes selecciones y no le damos el lugar que se merecen. La desorganización generalizada nos llevó a tener una competencia de tan solo 4 equipos y ni siquiera se puede jugar en tiempo y forma el torneo? Creo que es momento de ponerse el overol y trabajar para que las chicas disfruten el deporte y no se terminen cansando del destrato y se alejen del básquet para caer en deportes que les den el lugar que realmente merecen.
En lo estrictamente deportivo, Peñarol fue una máquina. Después de un 0-4, las milrayitas mostraron que estaban enfocadas en el título y también, en llegar lo más preparadas posibles a su nuevo objetivo: el provincial de Clubes. El 31-2 del cuarto inicial mostró las diferentes facetas que tienen: defensa abrumante y ataques rápidos. La experiencia de Valeria De Cabo y Roxy, los puntos altos de Bonzi, Weiske y Colantonio y la juventud y frescura que le aporta el banco le da soluciones en cualquier momento del juego.
Quilmes hizo lo que pudo con un equipo que no llegó al 100 por ciento. Jugadoras entre algodones, otras que tuvieron que tomarse descansos más largos por haber sufrido algunos golpes, típicos del roce de un partido
Con la ventaja a su favor, Peñarol casi que no saco el pie del acelerador y no le dió vida a las tricolores. Dominó la pintura con Dell Olio y Bonzi, que fue la goleadora de la noche con 18 puntos, pero en esa búsqueda de la mejor posicionada para el tiro, siempre encontró manos calientes. Sus 5 jugadores más experimentadas terminaron con 10 o más puntos para el 91-43 final.
Ojala el Torneo Oficial se juegue como corresponde y podemos abocarnos 100 por ciento a lo deportivo porque el Villar estuvo colmado para una final que se jugó un día de semana y arrancó a las 10 de la noche. Una tremenda locura para pibas que no viven del básquet.





