
Festejo tricolor en U14 (PN)
Quilmes se quedó con el título del Super 4 U14 tras derrotar a Peñarol por 55 a 52 en la final disputada en el gimnasio de Unión. En un partido que durante gran parte de la noche tuvo al “Milrayitas” como dominador (llegando a estar 14 puntos arriba), el conjunto tricolor encontró recompensa a una de las virtudes más valiosas del básquet: competir hasta el final, incluso cuando el desarrollo parecía jugarle en contra.
Peñarol marcó el ritmo desde el comienzo. En apenas dos minutos y medio construyó un parcial de 12-4 que obligó a Quilmes a correr desde atrás. La respuesta llegó a través de un buen pasaje de Cequeira, tanto en la conducción como en la generación de puntos, pero defensivamente el equipo de la calle Garay mostró mucha firmeza e intensidad para complicar cada ofensiva rival. Con el aporte de Sueyro y Schamberger, la diferencia se estiró hasta el 28-15 con el que se cerró el primer cuarto.
La historia se mantuvo en la misma línea durante buena parte del segundo parcial. Con los cambios de quinteto, la defensa siguió siendo el principal argumento de Peñarol, que encontró además respuestas en Velázquez para sostener la ventaja (33-19). Quilmes no perdió la calma y comenzó a construir su recuperación desde su propia defensa. Logró acercarse hasta el 33-25, aunque todavía le costaba encontrar una vía clara de gol y debía sostenerse a partir del esfuerzo colectivo.
Tras el descanso largo, el “Cervecero” intentó acelerar sus ataques para evitar que la defensa zonal de Peñarol pudiera acomodarse. Alternó buenas y malas decisiones, pero lentamente fue descontando. Aunque el tablero seguía favoreciendo al “Milrayitas” por 44-34, el cierre del tercer cuarto mostró un cambio de tendencia. Quilmes le cerró los caminos al aro durante los últimos cinco minutos del parcial y, con una producción ofensiva repartida, llegó a los diez minutos finales apenas cuatro puntos abajo (46-42).
El último cuarto terminó de transformar el partido. Quilmes comenzó a resolver con mayor eficacia la presión defensiva de Peñarol y rápidamente se colocó a una posesión (47-46). Cuando parecía que el impulso cambiaba definitivamente de lado, una ráfaga de 5-0 le devolvió algo de aire al conjunto milrayitas. Sin embargo, el equipo tricolor volvió a insistir. Lo hizo desde la defensa, desde la paciencia y desde la convicción de seguir en juego. Así llegó nuevamente a un punto (52-51) cuando restaba 1m20s.
Dos tiros libres de Taruselli le dieron a Quilmes su primera ventaja de toda la noche (53-52) a falta de 52 segundos. Y en la siguiente posesión apareció Cequeira para asumir la responsabilidad y convertir el doble que estableció el 55-52 definitivo. Después de remar durante casi todo el encuentro, Quilmes encontró en el cierre el premio a su perseverancia y se quedó con una final que parecía escaparse, mientras que Peñarol vio cómo se le escurrió en los minutos finales un partido que había controlado durante más de tres cuartos.




