
Festejando en el Polideportivo (Archivo PN).
El entrenador finalizó su ciclo en el IAE, club donde comenzó su carrera de DT y obtuvo el primer título Oficial en la Primera de la institución.
Es una de las noticias que serán novedosas a partir de la próxima temporada del básquetbol marplatense: Pablo Gil no estará sentado en el banco del Einstein, en el 2024. Tras la participación en el Final Four del Prefederal, el bahiense dejó su cargo. Deja recuerdos en inferiores, donde entrenó en sus primeros años, y una historia imborrable en la Primera local: bicampeón del Súper 4 y ganador del Torneo Oficial 2022, único en la historia del IAE.

En una entrevista con Planeta Naranja, el ex jugador con pasado en Quilmes, analizó este momento de (parcial) despedida. Con la promesa de una inminente vuelta…
¿Cuál es el balance que hacés de tu paso por la Primera del IAE?
-El balance es más que positivo. Empecé en el club sin tener experiencia y permitió que me forme como entrenador. Fue con una ayuda muy grande de Fer Galotti, Nacho Minuchín y de Ale Mangone, que por él llegúe al club. Tuve mucha suerte con la camada de chicos que me tocó: los tuve en U15, U17 y U19. Crecieron, muchos se fueron y volvieron, y nos reencontramos en Primera. El saldo personal es positivo, además, porque pude ganar en todas las categorías.
¿Cuánto significó el título Oficial de la AMB para vos, teniendo en cuenta el hecho histórico para el club?
-El título fue algo hermoso, el cierre de una etapa espectacular. Demostramos que un grupo de amigos se puede juntar a jugar al básquet y conseguir cosas importantes. Hicimos un grupo excelente, trabajaron de forma seria y merecían el título.

¿Cuánto valor le das a que la mayoría del plantel sea conformado por jugadores formados en el IAE?
-Es lo más importante que tiene el Einstein. Incluso, chicos que no han salido del club y se suman al sentido de pertenencia. Es un mérito del club que los chicos se desarrollen, se diviertan, crezcan y vuelvan. Cuando los jugadores no van a jugar profesionalmente, que vuelvan con sus amigos es único. Eso, además, lo ven los chicos de las categorías formativas.
¿Te quedaron objetivos pendientes en la institución?
-La verdad que no. Recorrí muy rápido las etapas, cada año pasando de una categoría a otra. Y lo hice pasándola extremadamente bien. Estoy muy contento con lo que conseguí. Voy a seguir ligado al club porque me quedó una sensación muy linda.

¿Qué deseás para el club en un futuro?
-Que sigan trabajando como lo hacen. Seguramente en Primera haya regresos y sigan siendo competitivos. Hay muy buenas camadas abajo. Y lo fundamental es que los chicos sepan que van a divertirse, aprender y disfrutar. Es el objetivo que persigue el Einstein y voy a tratar de ayudar para que así sea.
¿Tenés proyectos personales dentro del básquet para lo que viene?
No, esta decisión la tomé por una cuestión laboral. Empiezo temprano y llegó cansado a la noche. No llegaba con las ganas que corresponde. Incluso iba a los partidos “jugado” de horarios. No tengo proyectos pero aunque no dirija, voy a seguir ligado al Einstein que es el club que me abrió las puertas.




