
Festejo de Unión en U15 (PN)
Unión no tuvo fisuras prácticamente en el Robles para superar a Peñarol, cerrar la Final y levantar la Copa.
Apoyado en un juego colectivo muy sólido y con individualidades que saben aparecer cada uno en su momento, Unión le ganó 70-58 a Peñarol como visitante y cerró la Serie Final del Torneo Oficial U15 2-0 a su favor. Un equipo con todas las letras, con un Entrenador serio que siguen reflejando el trabajo sostenido del Club.
A Peñarol –que desde 2019 no gana un título de tira A en masculino- le queda el consuelo de saber que está volviendo a ser con esta camada de Entrenadores como Narvarte y de jugadores con el fortalecimiento mediante reclutamiento de sus formativas, más la vuelta de Mariano Rodriguez a la Coordinación de manera 100%.
Vamos al juego definitivo…
Mejor arranque de Unión de la mano de Zarini que anotaba los primeros 10 puntos de su equipo y que promediando el cuarto estaba 5-10 arriba. Tarea a la que se sumaba Vignolo y contra la cual Peñarol se apoyaba en Aman casi con exclusividad. Sin embargo, un tremendo cierre del tándem Cid-Pizarro le dio la chance al local de empatar el primer parcial 18-18.

Con el cambio de quintetos, otra vez fue el Celeste el que entró con el pie derecho alejándose 18-26 en 4 minutos. En la conducción de Pereira y su juego cerca del canasto, el visitante encontró la forma de mantener su ventaja y quedarse con el primer tiempo con la máxima en cancha hasta allí (27-37).
La intensidad defensiva del equipo de Spidalieri y el orden para cortar todos los circuitos del local le dieron más aire todavía en la primera mitad del tercer cuarto. Los triples tampoco le entraban a Peñarol y Calvo se encargó de castigar del otro lado (31-46). El milrayitas pasaba a defender zona y con ese arma pudo robar y correr para limar un poco las distancias. Pero en eso quedaría, ya que el Celeste mantuvo la línea y cerraba arriba el parcial 42-55.

Poco podía hacer el milrayitas sin encontrar el funcionamiento que lo trajo hasta acá eliminando a Quilmes en la Semi. Y en gran parte fue por la tarea casi perfecta de su rival defensivamente hablando y pudiendo facturarlo de a poco del otro lado para estirar la máxima al 45-59 faltando 6 minutos. Para Unión fue una cuestión de no forzar la máquina, de poder controlar lo que estaba pasando y dejar pasar el tiempo para festejar y cortar las redes.




