
Unión A - Unión B en U19 (Archivo PN)
Tras las dudas que se generaron sobre el final del 2025, los Clubes y la AMB decidieron mantener la categoría para el 2026. Resumen de la primera fecha de este sábado.
El inicio del torneo U19 masculino en Mar del Plata no fue uno más. Llegó después de meses de incertidumbre, marcados por la decisión de la Confederación Argentina de Básquet de priorizar la categoría U21 y dejar a la U19 fuera del esquema formativo oficial. Una medida que generó desconcierto y críticas en distintos puntos del país.
La lógica desde el territorio parece clara: el salto de U17 a U21 resulta demasiado amplio. En ciudades como Mar del Plata —y seguramente en muchas otras—, eliminar la U19 implicaría dejar a una gran cantidad de jugadores en una zona gris, con el riesgo concreto de aumentar la deserción. Por eso, más allá de la falta de competencia a nivel provincial y nacional, los clubes locales apostaron por sostener la categoría.
Y el sentido común terminó imponiéndose. Con equipos disponibles y voluntad de competir, la U19 volvió a ponerse en marcha como lo viene haciendo desde hace años. Y si el arranque es un indicio, el torneo promete.
En la primera fecha, Unión A superó con claridad a Unión B por 90 a 56 con 23 puntos de León Zarini. También fue sólido el debut de Kimberley, que venció a Sporting por 85 a 71 apoyado en un gran primer tiempo (24-15 y 25-17) que le permitió sostener la reacción del rival en la segunda mitad.
Por su parte, Peñarol se impuso como visitante frente a Quilmes B por 96 a 69, en uno de los marcadores más amplios de la jornada con 20 puntos de Kaluch y doble-doble de Bulchi y Chapero.
La fecha, sin embargo, quedó incompleta. El duelo entre Quilmes A y el IAE fue suspendido por la lluvia, al igual que toda la actividad en Miramar, donde debía jugarse el cruce entre Sudamérica de Miramar y Once Unidos.
Así, entre decisiones discutidas a nivel nacional y respuestas firmes desde lo local, la U19 dio el primer paso en una temporada que, una vez más, encuentra su sostén en los clubes y en la necesidad real de los jugadores de seguir compitiendo.





