
Desde Córdoba, Daiana Di Benedetto charló con Planeta Naranja sobre su presente en Ameghino Basket, la experiencia vivida en estos últimos años y su pasó por la Selección Argentina.
– Ya estás re asentada en Córdoba.
– Yo? Claro. Todavía no digo “culiao” porque no me sale, pero sí, ya tengo muchas cosas, muchas cosas que se dicen de forma distinta. Y el fernet ya venía de Mar del Plata.
Con mate en mano, sonriente, y disfrutando el momento, Daiana Di Benedetto charló largo y tendido con PN sobre su presente en Ameghino. Desde los inicios en plena pandemia y por zoom, pasando por la selección argentina y a la actual Liga Nacional, donde fue asistente de Cristian Santander
En Julio del 2020, mientras transitamos el quinto mes del aislamiento social preventivo y obligatorio, Dai recibió el llamado de Belén Villafañe, por ese entonces dirigiendo a Peñarol, mientras le realizaba un trámite en el banco a una vecina mayor que por la cuarentena no podía. “Belén me escribió para decirme si me podía recomendar y porque la había llamado a ella y me dijo que ella no iba a ir y que a la única que recomendaría era a mi”, recordó Daiana. “Le dije que sí, pero la verdad es que no entendía muy bien de que venía”, reconoce la profesora de Educación Física y kinesióloga.
“Yo pensaba que era para arrancar después de la pandemia y me dijeron “no, queremos que vengas ahora”, así que preparé la valija y el microondas y fui”, cuenta entre risas.
“Fue una locura, porque era para trabajar por Zoom y el Club no tenía femenino, así que había que elaborar toda la estructura de cero”, recuerda y agrega que “era todo raro, yo no podía salir del departamento por la cuarentena, conocer a mis compañeros de laburo por zoom” cuenta la ex entrenadora de Quilmes aunque reconoce que “alguna que otra noche salía infraganti con el auto para conocer la ciudad”.

El nuevo desafío, lejos de Mar del Plata, implicó un gran cambio para Di Benedetto. Por primera vez se iba a abocar full time al básquet. “En Mar del Plata tenía tres trabajos para poder vivir. A la mañana estaba en el consultorio como kinesiologa, al mediodía estaba en el secundario del Club y después a la noche estaba en el Club”, cuenta.
“Yo quería un desafío más grande, pero no sabía si venía por el lado del básquet o si del lado de la kinesiología, porque hacía mucho que laburaba en el club”, dijo.
“Estuve jugando desde los 14 y desde el 2009 que estaba laburando en el Club y el en Secundario. Entonces, quería un desafío que no sabía por dónde venía la cosa. Y cuando surgió esto, siempre que vino un desafio por el lado del básquet, a mí me mueve un poco el pisto”, cuenta y recuerda que en el 2018, con “Dell Olio nos fuimos a jugar a Tucumán también. Y siempre me movió el piso el básquet, pero la seguridad laboral siempre pesó más”. Daina tuvo su primera experiencia en la Liga Federal Femenina en el 2018 con Club Lomas de la ciudad de Tafí Viejo, Tucumán.
Su llegada a Ameghino tenía un objetivo: impulsar el femenino. “Cuando llegué me encontré como mucho 10 nenas de mini y U13 entrenando con los varones”, cuenta Dai. “Uno no tiene una receta. No le quito mérito a mi capacidad pero lo que habíamos hecho en Quilmes tenía mucho que ver por el amor a mi club.”
“Cuando llegué me dijeron mira que las nenas hacen patín o bailan. No es como Mar del Plata donde tenes chicas con camisetas de básquet y ahí me dije “esto va a ser re difícil, voy a probar y me voy a volver”, dice entre risas.
“Pero bueno, me parece que la pandemia ayudó un poco. La situación hizo que todos los padres llevaran a los pibes al club. Un poco eso, un poco el laburo y la difusión, que acá lo bueno y lo malo corre mucho más rápido,” cuenta.
“Quería crecer, pero para mí era un desafío personal desde las formativas, pero se dio todo muy rápido y mejor o superior a las expectativas. Fue mucho más rápido de lo que se esperaba”, agrega.
Hoy, cuatro años más tarde de su llegada a Córdoba, Ameghino sumó personal para el femenino. “Hoy pudimos sumar una entrenadora más y pude delegar todo el Mini y U13, porque con la Liga era un montón, tenía todas las categorías. Además de sumar una PF”, cuenta Dai.
“Antes de que llegará lo de la Liga, ya teníamos la tira completa, éramos competitivas a nivel Provincial, llegando a todos los Final Four de los Provinciales, salimos campeonas con U13, terminamos jugando el Federal”, resume Di Benedetto, quien dirigió la selección U13 Femenina de Cordoba.
“Este año empezamos con el reclutamiento para formativas. Si bien el año pasado vino Paloma Bonzi como primera reclutada, digamos, para la Liga. Este año también viene el reclutamiento para formativas y tiene un concepto nuevo”, cuenta. Como ya contamos, entre las reclutadas esta la necochense Mora García Duffy, ex Rivadavia y Peñarol.

De aquel inició con 10 nenas, hoy Ameghino cuenta con unas “40 nenas entre Pre mini, Mini y U13. Después yo tengo 18 chicas en U15, y unas 20 en U17”, describió.
“Para este año, en la Primera Local hicimos un cambio, porque había una primera que era muy local, digamos, y este año quisimos dar un salto de calidad. Y por eso vamos a tener a Alessia Reale y Juana Barrionuevo, que vienen de jugar la Liga, más las U19 para tener una Primera un poquito más competitiva y con gente más joven”, describe.
“Así que nada, yo estoy feliz. O sea, el otro día hablábamos cuando tuvimos la cena de cierre de la Liga, y el último partido, obviamente, lo queríamos ganar y no se dio como esperábamos porque pensábamos que podíamos ganar, pero la cancha estaba repleta de nena, esperaban a las jugadoras en la puerta del vestuario y eso en femenino no es muy común en todos lados y esto no existía acá. Entonces, perdimos, pero yo miraba eso y yo ya gane”, resume.
LIGA NACIONAL Y SANTANDER
“Encontré un ser humano increíble. Superprofesional, super exigente, pero a su vez con una calidad humana tremenda”, describe Di Benedetto a su entrenador en jefe en la última Liga Nacional, Cristian Santander. “Siento que lo primero que me enseñó esta temporada fue poder laburar a full, pero disfrutarlo, eso me estaba costando”, agregó.
“Es un tipo con 30 años de experiencia, súper generoso, súper generoso. Cuando me dijeron que venía lo primero que pensé fue “voy a hacer un examen todos los días” y nada que ver. Te puedo asegurar que me quitó esa mochila a mí y al otro profe. O sea, desde el día uno yo aflojé y dije, esto es todo aprendizaje, es una capacitación diaria”, cuenta.
“Una vez por mes, tiene que viajar a concentrarse con la Selección de Chile. Entonces, me he quedado yo a cargo del equipo una semana por mes. Y en el último juego de la fase regular, contra Instituto, él llegó sobre la hora del partido por los vuelos”, relata.
“Y cuando llegó, me mira y dice, da la charla vos , yo recién llego y lo preparaste vos. Entonces es un montón eso, o sea, no hay mucha gente que te dé ese espacio, así que súper agradecida”, recuerda.

SELECCIÓN NACIONAL
La historia de Daiana Di Benedetto y la Selección Argentina comenzó hace más de 10 años atrás. Desde el 2012, cuando estaba en Quilmes, fue varias ocasiones al Cenard como entrenadora invitada.
En el 2022 llegó una nueva invitación para formar parte del campus U16. “Se había hecho un Programa Nacional Formativo en Córdoba antes y cómo yo no conocía a nadie fui a ver si podía colaborar y ahí di una mano. Y a partir del Campus U16 se empezaron a generar vínculos y siempre estaba latente la posibilidad de sumarse”, recuerda.
Las invitaciones fueron llegando pero por diferentes motivos no se terminaban de concretar. “Un par de veces yo no podía ir, en otras estaba todo dado y a último momento se caía por falta de lugar en el hotel”, puntualiza.
“Un día me llama Mariano Marcos y me dice que fuera a la primera concentración y que la idea era que quedará en el cuerpo técnico. Fui y a la vuelta me vuelve a llamar para decirme que ya para la próxima concentración tenía que estar sí o sí porque era la previa al Sudamericano y era parte del Staff”, cuenta con una sonrisa dibujada y agregó que “fue una locura enterarme, después viajar, vivir la experiencia”.
“El momento del himno es una locura. Se me vino una imagen mía de chica, de cansarme de ver en la tele, imágenes de mundiales, sudamericanos y ver esa imagen del equipo formado con el himno de fondo y yo decía, estoy adentro de esa foto. Así que nada, emoción, lágrima, piel de gallina”, describió.

EL BÁSQUET FEMENINO MARPLATENSE
En las últimas temporadas de la Liga Nacional Femenina, Mar del Plata tuvo varías representantes y la pregunta que surge es si la ciudad puede tener un equipo en la máxima competencia. “Sería un sueño que Mar del Plata tenga un equipo de Liga porque se lo merecen todos los que trabajan en el femenino de la ciudad”, remarca Dai.
Desde Córdoba, destaca que “si bien hay poca competencia, hay muchas chicas que tiene condiciones y se labura bien”.
“Está claro que el presupuesto del femenino es un vuelto comparado con el presupuesto de un plantel de Liga Argentina o Liga Nacional Masculina, aun teniendo jugadoras y entrenadores bien pagos”, explica.
En ese reconocimiento al trabajo del femenino en Mar del Plata, Di Benedetto destacó el trabajo de Unión. “Lo hablé con Juana Barrionuevo y me alegra mucho lo de Unión. Cuando yo me vine recién arrancaban con mini y ahora tienen hasta U15, con varias chicas en la preselección marplatense”. Y también destacó que Kimberley se haya sumado a la Primera y la competencia siga sumando equipos.
Con su corazón “tricolor”, Dai destacó el trabajo de Ramiro Gimenez que tomó las riendas y que hasta el día de hoy la hace sentir parte del básquet femenino de Quilmes.






