
De las dudas del debut a la contundencia de una final. Mar del Plata fue creciendo partido a partido, encontró su identidad en plena competencia y terminó coronando el recorrido de la mejor manera: con una victoria por 82-56 ante La Plata para quedarse con el Provincial U17. Un título construido desde el carácter, el juego colectivo y la capacidad de un equipo que supo encontrar sus mejores respuestas cuando más las necesitaba.
El camino no había comenzado sencillo. En el estreno frente a Necochea aparecieron las primeras dificultades, con un partido que se destrabó recién en el cierre. Después llegó Bahía Blanca, que expuso algunas de esas dudas y se quedó con el primer puesto de la zona. Pero Mar del Plata no perdió el rumbo. En las semifinales mostró otra cara, jugó un básquet de alto vuelo y pasó por encima de Pergamino, al que derrotó 101-76 para meterse en la definición. Y en la final terminó de confirmar todo lo que había insinuado durante el torneo.
Ante La Plata, el seleccionado marplatense tuvo un primer cuarto parejo, aunque siempre al frente, y se lo llevó por 22-15. La diferencia empezó a crecer en el segundo período, cuando encontró continuidad ofensiva y pudo imponer su ritmo para cerrar la primera mitad 49-34. El tercer cuarto fue el golpe definitivo: Mar del Plata dominó el desarrollo, amplió la ventaja y dejó la final prácticamente resuelta mucho antes de los últimos diez minutos. El 82-56 final reflejó la superioridad de un equipo que llegó a la definición en su mejor momento.
Feliciano Carabelli fue el máximo anotador de la final, con 20 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias. José Piovani aportó 10 unidades y Gerónimo Pascal sumó 9, dentro de una producción repartida que volvió a mostrar una de las principales virtudes de este seleccionado: la posibilidad de encontrar protagonistas diferentes según lo que pedía cada partido. Juan Cruz Locatelli tuvo intervenciones importantes en momentos clave y Joaquín Bulchi Alessandrini sumó 5 puntos y 6 asistencias. También merece una mención Ulises Grassi, de gran aporte defensivo durante distintos pasajes del campeonato.
Y allí aparece uno de los grandes méritos de este campeón. No hubo una única fórmula ni un equipo que se repitiera de memoria durante los cuatro partidos. Algunos jugadores que habían sido importantes en el comienzo tuvieron menos minutos en la final, mientras que otros fueron ganando espacio y responsabilidad con el correr de la competencia. El cuerpo técnico encabezado por Maximiliano Maciel supo leer esos movimientos, acomodar las piezas y encontrar las combinaciones que mejor funcionaban. En un torneo corto, con escaso margen para corregir sobre la marcha, esa capacidad de ajuste terminó siendo determinante.
La preparación había tenido sus complicaciones para reunir a todos los convocados y completar la nómina en los entrenamientos. Sin embargo, el equipo llegó al Provincial con un proceso de trabajo detrás y supo transformarlo en funcionamiento colectivo durante la competencia. El mérito de Maciel y su cuerpo técnico estuvo en encontrar el lugar de cada jugador, potenciar sus características y construir una identidad que fue creciendo con cada presentación.
Mar del Plata terminó ofreciendo muy buen básquet, pero también una muestra de carácter. Supo sufrir cuando el partido lo exigió, competir ante un rival de jerarquía, dar un golpe de autoridad en semifinales y jugar una final con la seguridad de quien ya encontró su camino. Empezó buscando respuestas y terminó levantando la copa. El Provincial U17 tiene un nuevo campeón, y es Mar del Plata.




