
La marplatense, con Independiente de Neuquén, se quedó con el título de manera invicta. En su último partido derrotó a Paracao por 66 a 57.
Una campaña perfecta, sin altibajos ni alteraciones en su orden. Lo de Independiente fue inmaculado, con un rendimiento desnaturalizado y que transforma esta gesta en un acontecimiento histórico para el club y la categoría. Con esta coronación, el cuadro del sur alcanza los umbrales de Vélez, Berazategui, Talleres de Paraná, Obras y San Lorenzo de Tostado con un título cada uno. Aún con dos están Lanús y Unión Florida.
Con esa premisa encaró el último partido, con un propósito comunitario de cerrar el certamen con el invicto en su poder. Aún cediendo el último cuarto (10-16) y la acumulación de errores (21), la diferencia alcanzada en los tres segmentos previos le permitió tener el partido a su merced. En la victoria por 66 a 57, tres de sus jugadoras registraron cifras de dos dígitos: Natassja Kolff con 12, Julieta Tell con 14 y 11 rebotes; mientras que Laila Raviolo aportó otro doble doble de 21 y 14 para una valoración general de +31. Por el lado anfitrión, las máximas anotadoras fueron María Florencia Pérez con 12 (sumó 11 tableros a su planilla personal), Rosario Barbara con 12 y los 10 que generó Antonella Pérez.

Paloma Bonzi sumó minutos en los tres partidos del cuadrangular final, donde promedió más de 3 puntos por juego.
Por su actuación durante el fin de semana, Laila Raviolo fue reconocida como la MVP del Final Four. En sus tres presentaciones promedió 20 puntos, 7 rebotes, 4.6 asistencias, 2.3 robos y +26 de eficiencia.






