
(Prensa Peñarol)
El milrayitas sacó adelante un partido durisimo ante el último Campeón de la Liga para comenzar con el pie derecho una nueva temporada.
Defendió una enormidad, sacó adelante un encuentro en el que apenas acertó 2/22 triples y concretó un debut inmejorable en la temporada 2026/27 de la Liga Nacional de Básquetbol. Peñarol venció al campeón vigente, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, por 62 a 57, en un Polideportivo Islas Malvinas que lució algo extraño.
Es que pesa sobre el “milrayitas” una sanción de la Aprevide derivada del clásico amistoso ante Quilmes por la cual no pudieron ingresar elementos de percusión, banderas ni tampoco entregar entradas de protocolo.
Ambos entregaron un primer tiempo súper equilibrado y muy táctico. Como fue también el resto del partido. En el cuarto inicial, el vigente campeón de la Liga pudo imponer por momentos su aceitada estructura en el juego de pases para encontrar buenos tiros y respaldar así su sólido trabajo defensivo.
Sin poder distanciarse en el resultado, los sureños parecían imponer cierto predominio.
Claro que el cierre de cuarto de Peñarol fue muy bueno, con un buen aporte en ataque de Agustín Pérez Tapia, y construyendo su plan de juego a partir de la intensidad defensiva y la posibilidad de recambio de un plantel largo, al margen de las complicaciones por las tres faltas personales de Ignacio Bednarek y Nicolás Chiaraviglio.
Ese primer cuarto ofreció, además, una clase de juego de pies de Al Thornton para desarticular la muy buena defensa de Obiajulum Okafor y asistir luego a Bednarek, quien decoró la acción con una volcada fenomenal.
Pese a su flojo 1/7 en triples -un dato no menor para las claves de juego del equipo de Leandro Ramella-, el “milrayitas” se quedó con el cuarto inicial.
Y el público disfrutó de buenos minutos de Thornton quien, aún sin anotar puntos, entregó el toque de distinción con algunas acciones puntuales, como aquella asistencia o una tremenda tapa en defensa que hizo explotar al Polideportivo.
El empeño y acierto defensivo de los dos le dieron al partido una muestra de calidad a la altura de lo esperado entre dos equipos conformados con aspiraciones de ser protagonistas en la temporada.
Apenas algunas apariciones de Martiniano Dato, por el lado visitante, o de Agustín Pérez Tapia, en el local, escaparon a las previsiones de ambas defensas.
Por ventaja mínima, Peñarol se llevó la victoria parcial al vestuario, jugando de igual a igual ante el campeón y soportando una pesada carga de 1/12 en triples.
La paridad se extendió al inicio del tercer cuarto. Peñarol se sostenía con su irrenunciable postura atrás. Y aunque seguía sin acertar desde la larga distancia, llegaban los aplausos y la arenga del entrenador para que sus jugadores siguieran intentando por esa vía. Porque la construcción era buena. Faltaba la precisión en el tiro.
No obstante, con Pérez Tapia yendo hacia adentro para obtener réditos y la lectura de juego de Thornton para apoyar a una defensa extraordinaria, Peñarol concretó el primer y único quiebre de todo el partido sobre el final del tercer capítulo (44-35). Apenas permitió 6 puntos del campeón en todo el segmento.
La máxima llegó a 46-35 y esa brecha resultó crucial para aguantar cuando el local se trabó en ataque, y resurgió Dato en el tramo final para poner un manto de incertidumbre a la definición
Gimnasia encontró algunas buenas opciones para correr y se acercó peligrosamente, aunque no le alcanzó. Peñarol resistió con argumentos legítimos y se quedó con una victoria de enorme valor.
Peñarol 62
A. Jaime 12, A. Pérez Tapia 16, S. Vega 5, F. Giorgetti 2 e I. Basualdo 6 (FI). I. Bednarek 4, L. Guerra 7, A. Thornton 6, S. Safar 0, N. Chiaraviglio 4, G. Amán 0. DT: Leandro Ramella.
Gimnasia (CR) 57
E. Toretta 5, F. Inyaco 6 (x), M. Dato 15, O. Okafor 2y C. Rivero 8 (FI). M. Chacón 6, S. Carrasco 9, B. Stevens 4, G. Balbo 0, V. Forestier 2. DT: Pablo Favarel.
Estadio: Polideportivo Islas Malvinas.
Árbitros: Oscar Btitez, Maximiliano Cáceres y Emanuel Sánchez.
Parciales: 17-14, 30-29 y 44-35.
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