
Unión B - Kimberley B en U12/U13 B (PN)
Kimberley B le volvió a ganar a Unión B y se quedó con la Copa de la categoria mixta y que también llevó el nombre de U13 B.
Kimberley B volvió a imponer su idea en la final de U12/U13 B y, con una nueva victoria como visitante, se consagró campeón del Torneo Oficial al cerrar la serie 2-0 ante Unión B. Fue un segundo partido distinto al primero, menos apretado en el cierre pero igual de representativo de una final entre dos equipos que marcaron el pulso de la categoría durante todo el año. El Dragón construyó una ventaja importante desde el inicio y luego supo administrarla para quedarse con un 64-58 que confirmó un título merecido.
El arranque fue todo del visitante. Con ataques rápidos y alto ritmo ofensivo, Kimberley sacó diferencias enseguida y se puso 16-7 en apenas cuatro minutos, apoyado en 7 puntos de Ochoa y 5 de Passantino. Unión intentó sostenerse desde el empuje de Abachian, pero la superioridad del Verde en ese tramo fue clara y la distancia se amplió hasta un contundente 29-13. El cierre del primer cuarto permitió al local maquillar un poco el marcador, que igualmente quedó 32-18 y reflejó el dominio visitante en esos primeros diez minutos.

El cambio de quintetos en el segundo cuarto no modificó demasiado el desarrollo. Durante los primeros cinco minutos, Kimberley siguió encontrando soluciones, sobre todo en la pintura, mientras que Unión respondió más desde el esfuerzo que desde la fluidez. La diferencia se mantuvo en torno a los 16 puntos (22-38) y Antonio Maciel, jugando y haciendo jugar, fue clave para que el visitante cerrara mejor la primera mitad y se fuera al descanso arriba 43-28.
Tras el entretiempo, el partido entró en un tramo más lineal y de gol por gol. Unión sabía que debía correr desde atrás y, aunque volvió a encontrar respuestas en Benjamin Abachian (terminó con 28 puntos) para limar la desventaja, el problema seguía siendo el mismo: siempre hacerlo con una distancia cercana a los 15 puntos. Kimberley, por su parte, no solo sostuvo su eficacia en ataque, sino que también fue sólido en defensa, uno de los motivos principales por los que al local le costó encontrar continuidad.

El inicio del último cuarto trajo una reacción celeste. Un triple de Nahiara Bengoa despertó al equipo y lo puso nuevamente en partido, después de mucho tiempo, reduciendo la diferencia a un dígito. Con cinco minutos por jugar, el marcador mostraba un 59-52 que renovaba la expectativa. Sin embargo, el Dragón mantuvo la calma, volvió a ejecutar con criterio y terminó cerrando el juego sin sobresaltos para quedarse con el 64-58 definitivo.
Más allá del resultado, la final dejó buenas señales para ambos lados. Kimberley fue un justo campeón, sólido desde el inicio del año y capaz de sostener su juego en los momentos decisivos. Unión, aun arrancando muy mal este segundo partido, tuvo la chance de volver a competir hasta el final, algo que habla también de la esencia del básquet: un deporte que obliga a atacar y defender con las mismas oportunidades y que siempre deja abierta la puerta a la reacción.
Fueron dos equipos protagonistas durante todo el 2025, desde el comienzo de la temporada hasta esta definición. Dos camadas que seguramente volverán a cruzarse con el correr de los años y que, en esta oportunidad, ofrecieron una final bien jugada, formativa y con un campeón que supo hacer mejor las cosas cuando más valía.





