
Quilmes - Once Unidos en U14 (Archivo PN)
Atravesamos días en los que el Torneo Oficial de la AMB debe acomodarse en los huecos que deja el calendario. Un resumen de lo que sucede en Mardel.
El calendario del básquet marplatense atraviesa semanas atípicas, con varios compromisos simultáneos que obligaron a reorganizar la programación del Torneo Oficial de la AMB. Entre torneos privados, competencias provinciales y el uso de canchas por distintos eventos, la actividad local se adaptó para no perder ritmo.
Durante los últimos días, no hubo partidos de Primera División, ya que los gimnasios principales de la ciudad están siendo utilizados para los torneos León Najnudel de Maxibasquet y Open Sports de formativas, que reúnen a gran cantidad de equipos y ocupan buena parte de la disponibilidad horaria.
Sin embargo, la semana sirvió para ponerse al día con varios encuentros pendientes. El lunes comenzaron los playoffs de U19, mientras que el martes se disputaron algunos partidos de U15 y U17 masculinos. El miércoles fue el turno de los U13, como el duelo entre Quilmes y Unión, además de algunos compromisos adelantados y postergados que teniamos de Primera. Y el jueves continuó la actividad con más juegos de U13, U14 y U17.
La próxima semana también estará marcada por el movimiento. Con los Juegos Bonaerenses disputándose en Mar del Plata, los clubes contarán con horarios de cancha más amplios, lo que permitirá seguir completando o adelantar fechas de las formativas.
Además, este fin de semana Quilmes estará participando del Final Four de la Liga Provincial U15 en Zarate, otro de los motivos por los cuales se ajustó el cronograma local.
A todo esto, el calendario empieza a entrar en su etapa decisiva: se acerca el cierre de las fases regulares y la intención de la AMB es que todas las categorías tengan playoff, en cualquiera de sus formatos. Ya sea semifinales, cuartos de final o instancias de reclasificación, la idea es que todos los equipos participen de la postemporada, lo que exigirá un esfuerzo extra de organización y aprovechar cada espacio disponible en el calendario.
En definitiva, la programación marplatense se acomoda sobre la marcha, pero mantiene la premisa de no frenar la competencia y aprovechar cada oportunidad para que el básquet de la ciudad siga en movimiento.




