
Festejo tricolor (PN)
Tricolores y Celestes volvieron a ganar y se quedaron con el título de la Zona A y B del Torneo Oficial U19 de la AMB.
Quilmes fue porque cuando tuvo que golpear, golpeó; cuando hizo falta resistir, resistió; y cuando llegó el momento de cerrar la historia, lo hizo con autoridad.
El 72-50 sobre Sporting en La Perla sentenció el 2-0 y le dio al Tricolor un título que construyó desde la intensidad, la defensa y, sobre todo, desde una figura que dominó la serie de punta a punta: Benjamín Sánchez Agnetti.
El arranque fue una carta de presentación: en apenas seis minutos, Quilmes ya mandaba 9-18 con un trío que impuso condiciones desde el inicio. Sánchez Agnetti, Labrador y Marfil fueron demasiado para una defensa marista que tardó en acomodarse. Sporting, sin embargo, encontró reacción desde la lucha: ajustó atrás, empezó a incomodar cada línea de pase y, con los 7 puntos de Juan Ignacio Pereira, logró cerrar mejor el cuarto para achicar a 18-24.
Ese envión se extendió al segundo período. El local recuperó confianza, corrió la cancha cada vez que pudo y tras un triple de Sala se colocó 25-29, obligando a Quilmes a reordenarse. Y allí apareció otra vez el liderazgo de Sánchez Agnetti, que ya llegaba a los 15 puntos en su cuenta personal y mantenía al Tricolor por encima, incluso ante un Sporting que facturaba cada vez que lograba atacar en transición.

El entretiempo no enfrió a Quilmes. Salió mejor parado, movió la pelota, eligió buenos tiros a pie firme… aunque la eficacia no lo acompañó. De todos modos, logró estirar la diferencia a 11, una brecha que tranquilamente pudo haber sido más amplia si la puntería hubiera estado a tono. Sporting, en cambio, se fue quedando sin respuestas ofensivas: sin claridad y con pocas vías de gol, el 38-55 parecía marcar un quiebre.
El último cuarto fue de administración total. Sporting probó con zona para intentar un manotazo final, pero Quilmes ya tenía el control absoluto del juego, del clima y del desenlace. Orden, paciencia y la convicción de un equipo que sabía que el título estaba al caer para el equipo de Luis Cequeira.
El 50-72 definitivo coronó una serie impecable del Tricolor, que cerró el 2-0 con autoridad y levantó un trofeo ganado de principio a fin. Con Sánchez Agnetti como figura excluyente (25 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias), más los aportes claves de Thiago Labrador (13 puntos, 4 rebotes) y Manuel Marfil (16 y 4), Quilmes encontró variantes, carácter y jerarquía en los momentos pesados.
Sporting, por su parte, volvió a sostenerse en un enorme Juan Ignacio Pereyra (16 puntos, 12 rebotes, 5 asistencias) y en el empuje de Ramiro Sosa (11 tantos), pero no le alcanzó para frenar la maquinaria tricolor. Buen año también para un grupo de chicos que en su mayoría también compitieron en la Liga U21
Quilmes fue más, fue sólido, fue intenso y fue campeón. Un final que estuvo a la altura del torneo y un cierre que reafirmó que, en esta categoría, el Tricolor marcó el camino.
Unión B campeón invicto de la Zona B U19
En el microestadio Domingo Robles también hubo campeón: Unión B venció 80-63 a Peñarol B y se quedó con la Zona B del Oficial U19, coronando una campaña perfecta, de punta a punta y de manera invicta, sosteniendo en la final todo lo que había mostrado durante la fase regular.
El inicio tuvo a Peñarol dominando 21-17, aprovechando su ritmo alto y el desequilibrio individual. Pero Unión respondió con un segundo cuarto a pura potencia ofensiva: un 32-13 demoledor para dar vuelta el partido y empezar a marcar territorio.
El local amagó con volver en el tercero —se lo llevó 20-15—, aunque nunca logró frenar del todo la intensidad de Unión B, que volvió a acelerar en los últimos 10 minutos para sentenciar la historia con autoridad y quedarse merecidamente con el torneo.
El campeón tuvo como figura a Máximo Di Bello, protagonista absoluto con 25 puntos y 10 rebotes, bien acompañado por Pérez Pappeo (11 puntos, 7 asistencias) y Bruno Pereira (11 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias), quienes manejaron los tiempos y la creación.
En Peñarol, nuevamente, se destacó Santiago Cid con otra planilla enorme (27 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias), además de un descomunal Francisco Pizarro, autor de 20 puntos y 22 rebotes.
Unión B cerró así una campaña impecable, lógica campeona de una Zona B en la que impuso ritmo, intensidad y jerarquía desde la primera fecha hasta levantar el trofeo final.





