
El cervecero se quedó con una final pareja y levantó el título de U15 B ante Sudamerica
La final del Torneo Oficial U15 B tuvo todo lo que se espera de una definición: paridad, tensión y tres partidos muy disputados entre los dos mejores equipos del año. Sudamérica de Miramar, número uno de la fase regular, y Quilmes B, segundo a solo un juego de distancia, llevaron la serie hasta el tercer punto, donde el Tricolor logró imponerse como visitante por 68-60 para cerrar la final 2-1 y consagrarse campeón.
La serie comenzó en Miramar con una muestra clara de lo que vendría después. Sudamérica se quedó con el primer punto en su casa tras una gran reacción en el último cuarto, que ganó 27-16, y terminó festejando en tiempo suplementario por 69-58. Ese triunfo inicial confirmó la fortaleza del equipo miramarense y dejó en claro que la final no iba a resolverse rápido.
Quilmes respondió en el segundo juego, como local, con otra actuación sólida en un partido durísimo. El 58-49 le permitió igualar la serie y forzar el tercer y definitivo encuentro, manteniendo el tono de una final cerrada y muy física, donde cada posesión tuvo un valor especial.
El desenlace, nuevamente en Miramar, fue el reflejo perfecto de la paridad del torneo. El tercer punto se jugó palo a palo durante los 40 minutos, con un desarrollo trabado, muchas interrupciones y un ritmo que hizo que el partido se extendiera por más de dos horas en tiempo regular. Nadie logró escaparse en el marcador y el suspenso se mantuvo hasta el cierre.
De hecho, a falta de apenas 40 segundos, Quilmes B ganaba por solo dos puntos, 60-58. Recién en ese tramo final el Tricolor pudo quebrar el partido, encontrando puntos y soluciones repartidas en cinco manos diferentes para terminar sellando el 68-60 definitivo y el campeonato.
Lisandro Romero fue el goleador del encuentro con 16 puntos, acompañado por una planilla completa de Dante Sanelli, que sumó 14 puntos y 10 rebotes, y por Biocca, con 11 puntos y 8 rebotes. En Sudamérica, Emanuel Galea y Tomás Ripoll aportaron 11 puntos cada uno, mientras que Benjamín Lares cerró con 10.
Más allá del título, la final dejó un mensaje claro sobre la importancia del Torneo U15 B. Fue una competencia pareja, exigente y sostenida en el tiempo, que permitió que muchos chicos se mantuvieran en ritmo de juego y en un contexto real de competencia durante toda la temporada. Quilmes B celebró en Miramar un campeonato trabajado, mientras que Sudamérica confirmó un año muy consistente, siendo protagonista desde la fase regular hasta la última pelota de la final.





